Nuestro estoicismo

Aclaración necesaria.

Algunos consideran el estoicismo como una religión que floreció al principio del fin del Imperio romano, pues más que una filosofía, en el sentido actual de la palabra, es una forma de vida. De hecho el cristianismo asimiló gran parte de su “mensaje” haciéndolo suyo aunque agregándole muchas cosas que están más allá del pesamiento original: la vida en el más allá, la necesidad de un “redentor”, los milagros…

No obstante, en el estoicismo no existen unos libros canógicos en donde se expresa la Verdad estoica. Tampoco existe una Academia que determine que es estoico y que no lo es.

Partiendo de esta premisa, nuestro estoicismo es:

Estoicismo ecléctico.

Consideramos la doctrina estoica como un pensamiento que tiene un cierto “aire de familia” en cuanto a temática y forma de afrontarla. Cualquier pensamiento que pueda compartir total o parcialmente ese aire, lo utilizaremos como si fuese estoico. Séneca mismo, por ejemplo, es cómplice. Para alguno estoicos, el epicureismo era casi “opuesto” al estoicismo y así lo presentan algunos historiadores del pensamiento. Sin embargo Séneca lo utilizaba y citaba constantemente y compartía muchos de sus pensamientos. Decía al respecto:”…acostumbro a pasar por campo enemigo no como tránsfuga, sino como explorador” Exploraba su pensamiento, el de Epicuro, y si alguno de ellos le cautivaba, y fueron muchos, los adoptaba.

La misma actitud utilizaremos nosotros en este blog.

Estoicismo universal.

El estoicismo original se circunscribe a un lugar y una época muy determinados: el mundo helenístico y la decadencia del Imperio Romano. Pero, más allá de esta circunstancia, a lo largo de la historia de la humanidad, en diferentes momentos y lugares, han aparecido pensadores, escuelas, sabios… que han presentado mensajes muy similares.

Por ello, asimilaremos como dignos de estudio y reflexión, ideas provenientes del budismo, del taoísmo, del yoga, de la psicología contemporánea, de la literatura… Cualquier cosa que nos ayude a reflexionar sobre como vivir una mejor vida, será bienvenido.

Estoicismo flexible.

El estoicismo original se centra en un ámbito de actividad reducido: cómo vivir, como consolarse, como afrontar los contratiempos… Más allá de ello, hay otras actividades humanas en que el estoicismo eclectico nos puede ayudar dándonos más lucidez: el deporte, el trabajo, la tecnología, las relaciones personales…

No renunciamos a “mirar” cualquier tipo de actividad humana desde el prisma estóico.

Estoicismo “comprometido”.

Puede que algunos lo consideren un oxímoron, pero me rebelo totalmente ante la idea de “abrazar” un estoicismo fatalista e indolente. Que el estoicismo me ayude a ver las adversidades y obstáculos de otra forma no implica necesariamente verlos de manera pasiva y no intentar cambiar lo que no nos gusta. En nuestra entrada Estoicismo y Política ponemos ejemplos de lo opuesto y espero, que a lo largo del tiempo, pueda ir incrementando dichos ejemplos.

Ya Epicteto nos advertía que, independientemente de la visión ecuánime de la realida y como parte de ella, debíamos desempeñar nuestro “rol mundano”. El papel de nuestra vida no lo elegimos nosotros, pero nuestra responsabilidad es desempleñarlo con la mayor Areté posible.

En  conclusión.

Alguna de las cosas que puedan aparcer en el blog como de “orientación estoica” hará que alguno se lleve “las manos a la cabeza”. No somos académicos, ni puristas, ni integristas… Y repito, cualquier idea, estrategia, aportación… que nos pueda ayudar a reflexionar, a ser más conscientes, a ser más virtuosos y a aprender a llevar una “buena vida”…, será muy muy bienvenido.