Amor fati.

 

“Mi fórmula para expresar la grandeza en

el ser humano es el amor fati:

no querer que nada sea distinto ni en el pasado

ni en el futuro ni por toda la eternidad.

No sólo soportar lo necesario, y menos aún disimularlo.

Todo idealismo es mendacidad frente a lo que es necesario, sino amarlo.”

Nietzsche

 

Amor fati una fórmula latina que utilizó Nietzsche y que está muy ligada a la forma que tenían los estoicos de afrontar la vida.

amor fati 2
Intentas escapar, escapar del mundo, entonces escapas de ti mismo y olvidas el camino a casa.

Marco Aurelio se decía a sí mismo que nuestro destino individual no es más que una parte del Cosmos, que está cohesionado con la realidad y que está ligado a cada uno de nosotros, que no podemos escapar a nuestro destino ya que es como intentar escapar de nosotros mismo. Nietzsche lleva el concepto aún más lejos: Ama tu destino porque realmente es tu vida. Ama pues tu vida amando tu destino. Yo y mi destino estamos idisolublemente ligados. Si rechazo mi destino, si “despotrico” de él, si lucho contra él… lo estoy haciendo conmigo mismo. Y ello no significa que deba resignarme sin hacer nada, al contrario, tengo que jugar la partida de la Vida con las cartas que me ha repartido el Destino y jugarlas lo mejor posible, que desde el punto de vista estoico, no puede se más que de la forma más virtuosa posible, practicando las virtudes estoicas.

Volviendo a Marco Aurelio, se recordaba: “Lo propio de un hombre de bien es amar y acoger con alegría todos los acontecimientos que vienen a su encuentro. Si enturbiar al dios que lleva dentro (manteniendo la Virtud)… no se aparta de su meta. A ella debe llegar puro, en paz, libre de ataduras y conforme con su Destino.”  (III, 16).

Mi discurso interior debe aceptar lo que me ocurre como parte del orden general del Universo, con la Ley Cósmica, la Razón Divina, o más inspirador aún, como parte del Tao, victor frankldel Camino del Universo  que, además, debería estar en armonía con mi camino interior. Me gusta introducir la idea del Tao, pues es un concepto dinámico, ligado a la idea de fluir, del agua. No deberíamos turbarnos, deberíamos aceptar el destino y fluir siguiendo nuestro camino, quiados por a nuestra propia naturaleza y la Naturaleza Universarl, pues ambas siguen el mismo camino. (IV, 6). No te turbes… relájate (IV, 26).

La Disciplina del deseo estoica nos pide que situemos los acotecimiento desde la perspectiva del TODO. ¿Es malo el COVID19? (1) ¿Es peor que una guerra? ¿Es peor que la Gripe Española o la Peste medieval? ¿Nos puede enseñar algo? ¿Qué dimensión real tiene si lo comparamos a la Vida en el Planeta Tierra? ¿…o en los millones de años que nuestra especie lo está pisando? ¿Y si saltamos al Universo y al Tiempo Infinito…?

Marco Aurelio loa al Mundo y le dice: “…Todo lo que producen tus estaciones; ¡Oh, Naturaleza!, es fruto para mi. De ti vienen las cosas, en ti estan todas las cosas y hacia ti vienen todas las cosas” (IV, 23). Curiosamente y no es casualidad, es el mismo epitafio que Joan Mascaró i Fornés quiso en su lápida: “Venimos de Dios, vivimos en Dios y volvemos a Dios”. Pero además se intruduce el tema del presente, en este momento, en cada estación, quiero lo que me brinda el Universo, en este momento, Eckhart Tolle diria: ¡Ahora!

 

De hecho, frecuentemente nos quejamos de la situación, pero, casi siempre la queja es psicológica. Salvo los momentos concretos en los cuales dolor sufrimientosufrimos un dolor físico concreto, sufrimos y nos preocupamos por cosas que no están Aquí y Ahora. No quejamos y esa queja es parte de nuestro discurso interior, cuando al dolor le añadimos queja, no lo mejoramos, sólo lo convertimos en sufrimiento. Es más, la preocupación, a la ambición, a la codicia, a… le añadimos queja, lo convertimos automáticamente en sufrimiento. Y a menudo, como decía Séneca, nos preocupamos y sufrimos por cosas que finalmente no llegan a ocurrir. Imaginamos, construimos Juicios mentales erróneos, nos aferramos a nuestro pequeño Ego… y eso nos lleva quejarnos mi-mente-crea-la-realidadcuando las cosas no son como esperabamos y sufrimos. De ahí, la importancia de lo que decíamos en la anterior entrada, el discurso interior, lo que nos decimos a nosotros mismos resulta transcendental para  la forma en como afrontamos mentalmente la realidad. Nos podemos decir: pobre de mi, qué desgracia, ¿qué va a pasar?, vaya inútiles,...  o sencillamente recordarnos: Amor Fati.

 

jung

 

 

 

(1) Ahora mismo, 22 de marzo a las 20 horas, alguien ha puesto “a toda pastilla” la versión de Miguel Rios del Himno a la alegría de la 9 sinfonía de Beethoven y la gente coreándola (¿…!). Jaime Altozano nos hace un poco de historia, recomendable.

 

 

 

 

 

 

 

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